ALOTOF
PERDOOONA
MIRATUPORDONDE
CHARINIS WORLD
TRAPOS SUCIOS
CLAAARO!
jueves, diciembre 19, 2002
DULCES SUEÑOS SULTÁN - CAPÍTULO PRIMERO
Tengo los labios entumecidos de besar a tanta gente, que de paso diré, no conozco, aunque hoy no distinguiría ni tan siquiera mi imagen reflejada en el espejo. Acabo de llegar del entierro de mi padre y aún me siento turbado por lo ocurrido, como si solo se tratase de un largo sueño del que, aun siendo consciente de que es solo eso, un sueño, eres incapaz de despertar. Siempre sucede lo mismo. Sueño que estoy caminando por una calle tranquila, y de repente caigo en un hoyo muy profundo y oscuro. Me levanto y estoy rodeado de desperdicios de comida y de ratas, millones de ratas. Me asusto y comienzo a pedir ayuda mirando hacia el resplandor en lo alto del agujero. En ese instante me doy cuenta de que estoy soñando, que no es real, que yo mismo puedo tomar el control del sueño e intento despertarme. Pero solo lo consigue mi despertador.
Ese día había llovido toda la noche y los adoquines de las calles brillaban como si los acabasen de encerar. Cogí el tranvía en la estación de Haseki como hago cada mañana en dirección a mi oficina en el barrio de Taksim. La gente que va sentada en el vagón es la de siempre. Me asombro pensando como la raza humana se comporta a medida que transcurre el tiempo, de una forma anónima, haciéndose más palpable en las grandes ciudades. Ves cada día a las mismas personas, las mismas caras, las mismas miradas y nunca te acercas a ellas y entablas conversación o les dedicas una sonrisa. Luego llegas a tu trabajo, en el descanso te conectas a internet y chateas con personas que no has visto en tu vida, probablemente no conozcas nunca, y además se encuentran a miles de kilómetros de ti. Estaba sentado delante de mi ordenador, con el auricular del teléfono descolgado en la mano y con la otra llena de archivos por cerrar cuando mi hermano Yasir me llamó:
-Kemal, nuestro padre ha muerto.

