ALOTOF
PERDOOONA
MIRATUPORDONDE
CHARINIS WORLD
TRAPOS SUCIOS
CLAAARO!
martes, enero 07, 2003
DSS - C6
-Mamá deja de llorar, saldremos adelante.
Era lo único que se me ocurría decirle a mi madre cuando regresamos del velatorio:
-Aun no puedo creerlo, aun no puedo creerlo... que Alá nos proteja !! - repetía mi hermana Sulima, muy dada a este tipo de dramas en presencia de extraños.
Miraba la escena como un espectador ajeno a los sucesos, como si se tratase de un episodio piloto de una serie de televisión con pocas posibilidades de ser emitida. Mis hermanos sujetándose las manos, mi madre con la mirada perdida, mis sobrinos sin saber que estaba pasando realmente, la familia de mi padre con el pensamiento puesto en las escrituras de la tienda e inmuebles varios, algún vecino compadeciéndose de mi familia y algún otro movido por el morbo y el aburrimiento, presenciaban todos ellos la desgracia. Mientras, yo me apoyaba en una pared, imaginando en que iba a cambiar nuestras vidas el hecho de que mi padre ya no estuviera con nosotros. Nunca tuvimos una relación muy cordial, puede que debido a que el supiese mejor que yo mis tendencias sexuales desde bien pequeño (ningún miembro de mi familia lo sabe) y eso es algo que le debía producir cierta aversión a la hora de acercarse a mi. Así que el afecto que no encontraba en él, como cualquier ser humano, lo busqué en mi madre y hermanas.
-Cuanto tiempo tenemos disponible? - preguntó Pascal.
-¿Como? ¿Perdon? Ah, sí... sí, sí ...pues 20 minutos. Quedaremos en este mismo lugar a las 12.
-Sí.... Claro - decia mientras me sonreía.
Era evidente que se trataba de la primera experiencia como guía, y mis clientes eran franceses, pero no idiotas. El pasillo central del Bazar ofrece al visitante una variedad muy amplia de productos típicos de la ciudad, además de un placer para la vista con tantos colores y aromas. Desde el rojo intenso al amarillo más vivo, del azul añil al verde hierba...El ruido ensordecedor de los vendedores ambulantes, el rumor de las pequeñas corrientes del río, la multitud agolpándose a la entrada del mercado, son estampas de la ciudad que caracterizan la parte antigua de Estambul. Me acerqué, sin ganas, a la tienda de mi padre a saludarle, ya que sino lo hacía y algún compañero de él me veía en el Bazar, podría significar una ofensa muy grave.
-Hola padre - le dije después de besarle- Estoy con un grupo de turistas que me ha dejado Dávut y.....
-Ya te dije que no aceptaras ese trabajo...¿Sabes que la policía puede detenerte? Pondrías en un compromiso muy grave a nuestra familia. Nunca me haces caso, siempre haces lo que te viene en gana. ¡¡¡¡ Márchate de aquí ahora mismo, que nadie te vea conmigo.. !!! - me sermoneó.
-Pero padre, es un favor a Dávut..- le dije justificándome.
-Márchate Kemal! - me respondió severamente.

